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jueves, junio 21, 2007

Por un puñado de pelos

Es curioso cómo, mientras yo miro con preocupación cómo en mi cabeza un buen número de cabellos desertan día tras día, otros intentan eliminar de su cuerpo el mayor número de pelos posible. En estas fechas de depilaciones desesperadas (porque hay que estar desesperado para utilizar cualquiera de los métodos de tortura y depilación disponibles), no dejo de pensar lo mal que está repartido esto del pelo.

Debería ser posible replantar el cabello de otra zona para repoblar las zonas baldías. Por ejemplo, del pecho, aunque crecería poco y quedaría demasiado corto. Eso sí, no habría que ir a la peluquería. El del pubis no se podría usar ya que, al ser tan rizado, daría un look a lo David Bisbal. O también se podrían juntar los dos negocios, el de la depilación y el de tratamientos capilares: en el mismo lugar que depilan, harían el repoblado capilar.

Es curioso, mientras en la cabeza el cabello va escaseando, en el resto del cuerpo se mantiene sin problemas, cuando no nos importaría si desapareciera del pecho, por ejemplo. El pelo de la cabeza es importante para proteger la parte más importante de nuestro cuerpo: el cerebro. Así que si la sabia naturaleza lo hace desaparecer a partir de cierta edad, eso es que nos ha aplicado la pena capilar, y quiere librarse ya de nosotros. La coronilla no es otra cosa que un círculo en nuestra cabeza, una diana, que dice a nuestros enemigos: golpead aquí que está desprotegido.

El pelo de la barba también se mantiene sin problemas. Eso sí, la primera vez que sale estás a punto de abandonar mil veces, de lo que pica. Recuerdo que me picaba tanto, que me ponía unos polvos de talco especiales (Talquistina), que eran muy eficaces para calmar el picor, sólo que eran de color rosa. Podéis imaginar lo guapo que estaba paseando por mi casa, con mi incipiente barba rosa.

Recordando esto, pensaba el otro día que no me extraña que cada vez haya más mujeres con el pubis afeitado: es un camino sin retorno. Como se te ocurra hacerlo, ya no debe haber marcha atrás, ya no hay huevos (u ovarios) de volver a dejártelo crecer, en ese sitio y como pique igual que mi barba.

Si queréis desahogaros y compartir vuestras desdichas capilares con nosotros, dejad vuestros relatos en la zona de comentarios. Estoy muy interesado en vuestras historias, contadlo con pelos y señales.

Y no os cortéis un pelo.

4 ideas:

James Joyce dijo...

Yo probé una vez la depilación con cera fría en mis piernas peludas... y creo que es casi como el potro de tortura. Vamos, que prefiero un examen de Física antes que repetir.
Con la barba no tengo problemas.

Perovsquita dijo...

No se a quien ese le ocurrió eso de que las mujeres teníamos que depilarnos.
Con lo que abrigan los pelitos de las piernas en invierno...

Saludos!

mangel dijo...

James, yo nunca lo he probado, no me atrevería, de los pelos que tengo. Pero parece terrible. Si hasta por laser dicen que duele.

Per, dí que sí, y se pierde la sensación del roce de las piernas, pelito contra pelito.

Anónimo dijo...

Fuck(!) con este problema de los pelos: a mi me dejó pelado peladito el latigo de Dios ... o el desarreglo de algún antepasado.
Lo peor de todo es que no se ha caído: se ha mudado de lugar!! en la medida que se me han ido cayendo de la cabeza me ha empezado a salir mucha más barba y empezó a crecer más en el pecho y como estocada ... floreció en mi espalda. Entonces siguiendo al amigo ... ¿que debo hacer con el pelo? ... digo en general ... lo corto o no? cada vez me veo más ridículo jajaja!
Saludos desde Argentina!