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lunes, enero 29, 2007

Sé que lo hicisteis la última semana

Patricia Conde y su equipo hacen un programa muy divertido del "Sé lo que hicisteis la última semana". A pesar de que no conozco a la mitad de los personajes de los que hablan (la prensa del corazón no me llama nada), Patricia suelta su vena gansa y tiene momentos muy divertidos. Por cierto, muchos besos para Patricia. Pensando en ello, el título del programa es un acierto y podría dar para toda una programación. Si no, miren los siguientes ejemplos:

- Sé que lo hicisteis la última semana: programa sobre sexo.
- Sé que te lo hiciste la última semana: bricolaje o, de nuevo, sexo.
- Sé lo que pasó la última semana: Telediario semanal.
- Sé lo que quiero que creas que pasó la última semana: Telediario semanal al estilo del periódico El Mundo.
- Sé lo que harás el proximo verano: Viajes.
- Sé con quién lo hicisteis la última semana: programa tipo salsa rosa (perdón, Dolce Vita).
- Sé lo que hicisteis la última semana, así que me rezas dos padrenuestros y un avemaría: religión.
- Sabemos lo que hicisteis la última semana, y lo tenemos en vídeo: reality show.

Así que si alguien se decide a lanzar el canal SeloquehicisteisTV, tiene casi todo el trabajo hecho.

Y, para terminar, he decidido incluir en los post un pensamiento profundo para que reflexionéis entre mensaje y mensaje. El de hoy es sobre esos extraños buzoncillos llamados apartados de correos. Alguien sabe decirme: ¿por qué se llaman apartados de correos si están justo allí, en correos? Las respuestas, en la zona de comentarios.

Ah, y... muchos besos para Patricia.

PD. Incluyo un titular para la revista del programa:
Julián Muñoz: 12 meses, 12 causas.

3 ideas:

Osojoso dijo...

Los apartados de correos se llaman así a consecuencia de la iniciativa que ciertos señores llevaron a cabo a principios de siglo (o sea, en 2001).

Dichos individuos, hartos de que su correspondencia llegara manchada por cierto fluído corporal con el que algunos desaprensivos pegaban los sellos (fruto de un desafortunado juego de palabras entre el nombre de la institución que envía las cartas y el imperativo de cierto verbo) decidieron reclamar un sitio aparte (esto es, un "apartado") donde se almacenaran sus epístolas, sin ningún riesgo de mezclarse con las del resto de la plebe.

De este modo, su correspondencia se mantendría inmaculada y libre de polución alguna (fuere esta diurna o nocturna).


Y esta es, niños, la verídica y verdadera historia de los apartados de correos.

Desconfiad de lo que os digan que no fue así...

Y mañana: "Como nuestro amado presidente venció limpiamente en Florida y ocupó así el preeminente lugar de jefe del mundo que la historia le reserva".

Hasta entonces!

Ondia dijo...

Fue hace mucho tiempo (antes de los automoviles) cuando los receptores del correo esperaban en las estafetas a las diligiencias que venían a toda leche (el correo no se repartía por las puertas). Cuando llegaban al destino siempre se gritaba '¡¡¡APARTAOS DEL CORREO!!!' para no ser atropellados. Con el paso del tiempo la diligencia se sustituyó por una caja con ruedas y las personas receptoras por cajas sin ruedas. Y la frase se transformó ligeramente para denominarlas así 'Apartados de correos'.
Alguien puede pensar que no es cierta esta explicación pero como dicen los ingenieros 'Si no demuestras que es falso es porque es verdadero (hasta que demuestres lo contrario)'.

Arolternell dijo...

No me convence ninguna de las 2 explicaciones.
Espero una explicación católica,otra garrula y otra ciencióloga para contrastar.