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lunes, marzo 03, 2008

Acerca del mercado laboral


Tras ser despedidos por Siemens, salimos de nuevo al mercado laboral. La verdad es que ya no me acordaba de esto de hacer entrevistas. Lo primero que se ve al comprobar las ofertas laborales para ingenieros es que no son para nosotros: sólo quieren ingenieros recién salidos y nosotros llevamos salidos ya mucho tiempo.

La verdad es que es una pena ver lo que le pagan ahora a un ingeniero cuando sale al mercado laboral. Al comprobar la cifra, es curioso ver que es exactamente la misma que me ofrecieron a mí cuando salí de la Universidad, hace casi veinte años. Y el IPC ha subido un poquitín desde entonces. Luego se sorprenden de que haya tan pocos matriculados en Ingeniería: estamos llegando a mínimos históricos.

Y es que la competencia técnica no se valora. Se despacha a brillantes investigadores con sueldos mileuristas, o teniéndolos de becarios durante décadas. Sólo te suben el sueldo si dejas de diseñar y pasas a gestión o a comercial. Y se valora más un máster (que en la práctica consigues el título si más que pagar la matrícula y asistir), que toda una vida de desarrollos y logros técnicos. Y luego que estamos a la cola del I+D. Pues señores, hay que empezar por pagar más a los que lo desarrollan.

El otro día fuí a la oficina del paro. Estaba muy modernizada frente a la que recordaba, hace 13 años. Coges el "su turno" de una terminal electrónica y esperas cómodamente que te avisen.

(Por cierto, esa terminal es un ejemplo de cómo hacer innecesariamente complicado algo sencillo: en lugar de un rollo con números, necesitan para el mismo trabajo un PC conectado en red, una pantalla táctil carísima y una impresora.)

Es curioso que parece que tenga que darte como vergüenza ir allí. Que seas culpable de algo por llegar a esa situación. Todos esperan su turno con la vista agachada.

Otra opción que nos queda ahora es crear nosotros mismos la empresa. Yo tengo muchas ideas, pero te disuaden enseguida. Sólo tienes que enterarte de los trámites necesarios. Pasan casi dos años hasta que logras ponerla en marcha y conseguir la financiación, eso si todo va bien. Así que dudo que lo haga, a pesar de que mi idea de crear una empresa de extras para conferencias científicas y cursos tendría mucho futuro. Como ya no voy a utilizarla os la cuento, por si alguien se anima:

Imagina que organizas un curso de alto nivel o una conferencia para la que traes un invitado de renombre y sólo se apuntan unos pocos. Quedas mal y tienes que suspender. Si es un curso pierdes la matrícula de los pardillos que habían picado, que no suele ser una cifra desdeñable. Si es una conferencia, quedas mal con el invitado. Pues mi empresa resolvería el problema. Basta con pagar a una serie de personas para que hagan de relleno, de extras. Han de ser con alto nivel de conocimientos, de forma que den nivel al curso o a la conferencia con sus preguntas. Pero con tantos mileuristas altamente preparados buscando un sobresueldo sería fácil de resolver. Unos cursos de preparación de arte dramático para que resulten más creíbles y problema resuelto.

Ah, y se me olvidaba contároslo... Ya he encontrado trabajo. Y es de lo mío. Y he recuperado la ilusión por ir al trabajo, por resolver retos, que hace mucho que Siemens no me daba.

miércoles, febrero 06, 2008

El fin de los principios


La empresa donde trabajo, la factoría Siemens Elasa de Zaragoza, se cierra definitivamente. Tras movilizaciones, pero sin pasarse que igual se enfadan, y buenas palabras huecas de los políticos, el balance es de 300 trabajadores despedidos y unos diez recolocados, la mayoría directivos. Atrás quedan las promesas de 200 recolocaciones, las frases del comité: "confiad en nosotros, que sabemos lo que hacemos", las de la empresa: "Siemens es una empresa responsable, que hará las cosas bien".

Realmente era cierto, el comité sabía lo que hacía. Ha conseguido un acuerdo de prejubilaciones medianamente digno. Y me alegro mucho de ello, que nadie lo dude. Los que peor lo tenían eran esas personas de más de 52 años, que lo tendrían crudo para volver a trabajar. La pena es que el miedo les haya podido y no se han atrevido a luchar por los demás, que salimos con lo mínimo para una empresa como Siemens que ha tenido grandes beneficios en el presente año. Para un negocio que han intentado hacer inviable y aun con todo hubiera podido facturar 50 millones de euros este año si se hubieran descuidado.

Y Siemens ha hecho las cosas bien, sin duda, enhorabuena. Ha pagado lo mínimo para conseguir un acuerdo sin publicidad negativa, en un país en que han conseguido contratos millonarios de la administración. Pero tranquilos, en España no pasa como en Alemania, que amenazan a Nokia con boicot o pérdida de ventas por deslocalizar una fábrica alemana. Aquí en España cada uno va a lo suyo, no os preocupéis, podéis deslocalizar todas las fábricas que queráis. Y a la de Getafe, le sigue ahora Elasa en Zaragoza (cuya producción de teléfonos irá a China), y le seguirá Cornellá en breve.

Y los políticos ya han conseguido generar todo el humo necesario para no salir perjudicados en las elecciones: Gran Scala, Cap Gemini, informática El Corte Inglés, etc. El hecho de que se pierda la industria y lo único que ofrezcan sea turismo o trabajos mal pagados para recién salidos que explotar, se pierde en el ruido de las celebraciones.

Pero Comité, Siemens, políticos, estad tranquilos: todos sabemos que el fin no sólo justifica los medios, sino la pérdida de los principios.

domingo, diciembre 30, 2007

La última cena

Desde que anunciaron el cierre la empresa donde trabajo, Siemens Elasa, hace ya más de dos meses, hemos estado manifestándonos por las calles de Zaragoza, protestando bajo el eslogan de "No al cierre". Eso sí, cada protesta y manifestación, ya que estábamos en el centro, era seguida por el pincho o tapa correspondiente, que si sigue mucho esto de las protestas voy a acabar fondón. Menos mal que el comité de empresa piensa en todo y también hicimos una marcha de 17 Kilómetros desde la empresa a Zaragoza, para perder los kilos de los almuerzos extra.

Algunos, muy pocos, se han recolocado ya en puestos de Siemens en otras partes de España. Eso sí, el proceso es fulgurante, un día van a la entrevista, al siguiente dicen sí, y al tercero ya tienen que ir a trabajar a la otra punta de España. Más que recolocarlos, los abducen. Preguntas por fulanito y te dicen: "Si ya está trabajando en Logroño". Tengo la pesadilla de que un día llegaré a la empresa y seré el único allí, todos habrán sido ya abducidos, y de repente sonará una música de suspense y un potente foco me iluminará y noooooo!!!!..., y apareceré trabajando en Galicia.

Pero, semanita a semanita, ha llegado Diciembre y con ello la cena de navidad de la empresa. Así que, con el título de La última cena, convocamos el pasado día 20 a una cena tanto a colaboradores actuales como pasados. Se apuntaron más de 60 y el ambiente fue muy bueno.

Tras la cena, fuimos a tomar algo por ahí (la penúltima de la última...). Alguien propuso un garito por la calle Manifestación, lo que a todos pareció muy adecuado, dadas las circunstancias. Y allí que fuimos. De todas formas, los que tenemos hijos tampoco tenemos mucho criterio en la selección de garitos, ya que los que conocíamos cuando salíamos igual ya no existen, o ahora son bares gay. Y con mis colegas de Siemens sólo salgo últimamente a determinados garitos: la plaza España, el Ayuntamiento, la DGA, etc, conocimiento que sólo serviría para un botellón.

Varios bailoteos, y tres Caipiriñas más tarde nos quisieron cerrar el garito, pero hicimos uso de nuestra experiencia y coreamos el: "No al cierre"... nos hicieron el mismo caso que Siemens. A la puta calle y lloviendo.

Y ni un mal taxi que pillar...

lunes, octubre 22, 2007

Aragón, zona catastrófica industrial

Se ha pedido al Gobierno la declaración de zona catastrófica industrial para Aragón, debido a los acontecimientos de los últimos meses en el sector industrial aragonés.

Si hace un par de meses, eran 400 las víctimas del cierre de la empresa Mildred en Huesca, y 42 las afectadas por el cierre de Huxmann Koxka también en dicha capital, ahora le toca el turno a Siemens Elasa en Zaragoza, con otras 310 víctimas. En el alero está también Ercross, en Monzón.

El germen de este problema nace a finales de los 90, cuando los empresarios aragoneses de éxito deciden conseguir una jubilación dorada, bien ganada por su trabajo de toda la vida, vendiendo sus empresas a multinacionales. Así las empresas, hasta entonces mimadas y gestionadas de cerca por sus dueños, pasan a ser un peón más de una empresa multinacional, capaz de sacrificarlas sin dudarlo al menor descenso en su productividad, y sin interés especial por mantenerse en Aragón.

Sin el dueño aquí, y sin ventaja competitiva de futuro al no apoyarse en un I+D fuerte, las empresas industriales aragonesas tienen, todas ellas, los días contados.

Es más grave incluso el caso de Siemens Elasa, donde tras 35 años se había creado un centro de I+D capaz de desarrollar cualquier producto de alta tecnología al mismo nivel que cualquier otra empresa europea, como ya había demostrado con creces en los últimos años. Más de cien ingenieros y titulados superiores forman parte de la plantilla de la empresa, expertos tanto en I+D como en industrialización y control de calidad, a los que arropan un buen número de técnicos de lujo; un equipo que se dispersará ahora y pasará en su mayoría a huir de Aragón o a dedicarse a tareas diferentes, de menor calibre.

Siendo uno de ellos, me siento triste, y enfadado, porque las instituciones y el tejido industrial aragonés permitan que esto suceda. Como ingeniero electrónico, todavía no me resigno a no poder encontrar trabajo en mi tierra, y no poder mantener aquí todo lo que yo y mis compañeros hemos aprendido. Mi rabia viene de ver que podríamos hacer mucho por la industria aragonesa, por lograr que sobreviva un tiempo más al cáncer que le afecta, por darle al menos unos años más de vida, porque no seamos capaces de legar a nuestros hijos un futuro en Aragón más allá del turismo y la construcción.

Por favor, mostrad vuestro apoyo enlazando el blog elaborado por trabajadores de Elasa, donde podréis informaros de los últimos acontecimientos y compartir con nosotros vuestra opinión:

SOS Siemens Elasa

viernes, junio 29, 2007

Cuando te regalan un blog...

"Piensa en esto: cuando te regalan un blog, te regalan un infierno de palabras, un calabozo de bits. Te regalan la necesidad de escribir al menos una vez por semana, la necesidad de hacer comentarios en blogs ajenos, la obsesión por mirar el contador de visitas y contemplar su avance, lento, inexorable. Te regalan el miedo a perder la clave, a que se borre, a que tu acceso a Internet se corte y quede el blog desprotegido, sin dueño, vulnerable. Te regalan la tendencia a compararlo con otros blogs, el miedo al ridículo tras cada entrada. Te regalan, también, el pánico a quedarte en blanco, sin palabras que escribir, a no estar a la altura del blog.
Cuando te regalan el blog, eres tú el regalado".

De Julio Cortázar, si escribiera blogs, o de un publicista, si le diera por ahí.

Link del anuncio del Seat León, con texto original de Julio Cortázar.

Link del texto original completo.

Otro texto fantástico:
Link de las instrucciones de Julio Cortázar para subir una escalera.

No me he resistido a parodiar el anuncio. Lo más habitual es que descubramos textos de grandes autores como éste, o grandes canciones, no gracias a nuestro nivel cultural, sino a que los oímos en los anuncios o las escuchamos en las teleseries. Pero no hay nada malo en ello, lo único que sería terrible es no descubrir que existen.

Para terminar, un texto de otro gran autor, para incitar a la reflexión:

"Si lloras por no ver a Marisol, las lágrimas te impedirán verle las tetas a Estrella"

Rabindranath Taborde

lunes, agosto 07, 2006

Cómo está el mercado laboral

En mi empresa hay 5 Antonios y es tarea imposible llamar a uno y que no te contesten los demás. Esto me hace pensar en un sketch a lo Monty Python. Ahí va, dedicado a los Antonios:

Llaman a la puerta.
- Adelante, entre.
- Buenos dias, venía por el puesto de trabajo que anuncian en el periódico.
- Siéntese, siéntese. ¿Me da su currículum, por favor? A ver... tres master, cuatro idiomas, diez años de experiencia, muy bien, muy bien. Yo creo que el puesto le va como anillo al dedo. Un momento.... imposible. Lo siento, no puedo darle el trabajo.
- Pero, ¿por qué?
- Es que se llama Antonio. Y ya tenemos dos Antonios en nómina. Compréndalo sería un lío. No es operativo.
- Pero, ¿me va a dejar fuera por eso?
- Que más quisiera yo, que darle el trabajo, pero la empresa tiene normas muy estrictas al respecto.
- Pero, por favor, necesito el trabajo...
- Hombre, tal vez podría hacer una excepción. Le cambiamos el nombre y ya está. Tengo libres.... Casimiro y Ernesto, por ejemplo.
- Me quedo con Ernesto.
- Estupendo, Ernesto. A ver, usted ¿qué coche tiene?
- Un C5.
- Imposible, tendrá que cambiarlo. Ya hay dos C5 en la empresa. Si no, menudo lío en el parking. Puede traer, por ejemplo, un Avensis.
- Está bien, me quedo con el Avensis. Todo sea por el trabajo.
- Y usted, ¿está casado? No lo dice en el currículum.
- Casado y con tres hijos.
- Pues va a ser imposible, casados y con tres hijos ya tenemos tres, y el director está que se sube por las paredes.
- Pero, esto es increíble...
- Que más quisiera yo, que darle el trabajo, pero la empresa tiene normas muy estrictas al respecto.
- Lo de mi mujer, vale, pero es que a los niños les tengo cariño.
- Bueno, por ser usted, aún podría colar un divorciado con tres hijos. Pero me tendrá que traer los papeles del divorcio antes de hacer el contrato.
- Está bien, de acuerdo.
- Hay que tonto, me tendrá que disculpar. Le he estado haciendo perder el tiempo. Me es imposible darle el trabajo.
- Pero, ahora, ¿qué pasa?
- Es el cupo femenino. Tengo que contratar al menos a un 40% de mujeres, y ya voy muy escaso.
- Pero ahora no me puede hacer esto...
- Que más quisiera yo, que darle el trabajo, pero la empresa tiene normas muy estrictas al respecto.
- ¿Y si vengo vestido de mujer?
- ¿Y si viene una inspección?, comprenda que la empresa se la jugaría, son muy estrictos al respecto.
- Entonces, ¿qué puedo hacer?
- Hombre, si fuera con operación... entonces sí podría.
- Pero, ¿cómo me voy a operar para convertirme en mujer para conseguir un trabajo?
- Pues sí que van sobrados ahora. Una cosita que pide el puesto de trabajo y ya se echan atrás. Nada, nada, el siguiente.
- Está bien, lo haré. Pero no hemos hablado nada de las condiciones del puesto.
- Usted cumple con estas cositas que le faltan para optar al puesto, y ya hablaremos luego de las condiciones, no se preocupe. Venga, nos llama en cuanto tenga el coche, los papeles del divorcio y termine el postoperatorio. Hasta luego, Ernestina, nos encantará contar con usted. ¡Siguiente!

jueves, julio 20, 2006

¿Para qué tanta prisa?

El otro día encargué un material urgente a una empresa de Estados Unidos. Conseguí recibirlo en dos semanas. A continuación, el reparto del tiempo empleado, en orden cronológico:

- Recibir el pedido, cursarlo, localizar y embalar el material, enviarlo a la empresa de mensajería, transportarlo hasta París en avión, transportarlo hasta Madrid en avión: 1 día.

- Aduana española: una semana.

- Perdido en alguna parte del almacén de mi empresa: 4 días.

Y es que, al entrar en territorio patrio, el tiempo se modifica y alarga. Ríete tú de la teoría de la relatividad especial. Y da igual que se solicite el envío urgente, al llegar a España tiene que esperar turno. Y el hecho de que venga por mensajería urgente, no induce a pensar en tu empresa que el que lo ha solicitado lo necesite ya.

Y es que en España hay un tiempo que no se valora: el tiempo de los demás. Esa falta de respeto hacia el tiempo ajeno reduce la eficacia de las empresas, genera miles de horas fuera del trabajo resolviendo gestiones, y lastra en general nuestra productividad. No haría falta que trabajáramos más para aumentar la productividad de nuestras empresas, con que los trabajadores pudieran trabajar de tirón, sin interrupciones, ya ganaríamos mucho.

Hay una filosofía en el campo de la gestión de la producción industrial que se denomina JIT (Just In Time, justo a tiempo). En esta forma de concebir la producción, apenas se mantienen stocks de materiales en almacén, éstos deben llegar sólo cuando se van a usar en la fabricación. De esta forma, se reducen los gastos de almacenaje y el inmovilizado. Pues bien, en España, si se quiere aplicar esto, se encuentra uno que en realidad se cumple lo que yo llamo, de forma más simple, el JUST (Justo Una Semana Tarde):

Los materiales no llegan a tiempo, no están bien, o si han llegado la persona que sabe dónde están no está en la empresa (probablemente haciendo gestiones).

Y si a mano viene, alguien te soltará durante el proceso:

Pero hombre, ¿para qué tanta prisa?

viernes, julio 07, 2006

el maldito e-mail

Hoy he tenido un mal día.

Metiendo la pata continuamente.

Lo peor ha sido cuando he tenido que mandar el e-mail para convocar la reunión. Yo siempre termino mis mensajes con :

Un saludo,

Miguel Angel

Pues bien, esta vez me he equivocado y, como la u y la i están una junto a la otra en el teclado, me he confundido y he terminado la convocatoria de reunión con un:

Un salido,

Miguel Angel


A partir de ahí, sólo puedo describir la escena en cámara lenta: mi mano sobre el ratón desplazándose hacia el botón de enviar, mientras miro el mensaje y veo el error, pero ya el dedo está pulsando el botón.... enviado.

No, no, no. ¿Cómo se recuperaba un mensaje? Estaba en el menú Herramientas, Acciones, o ¿dónde? Pero ya estaba recibiendo un montón de confirmaciones de lectura. Nada que hacer.

Porque esa es otra, tu mensaje importante aguarda días sin leer en la bandeja, en cambio, mete la pata y tu mensaje será leído sin demora.

Y he ido a la reunión esperando estoicamente la burla general, pero, ¿queréis creerlo? Nadie se ha dado cuenta. Y es que normalmente sólo leemos lo que pensamos que va a poner.

De todas formas esto del e-mail es muy peligroso. Vas a mandar un mail de chorradas a un colega y, como te descuides, lo acabas enviando a la lista de correo de toda la empresa.

O lo que pasó cuando el director de recursos humanos de mi empresa se marchó a trabajar a otra sucursal. Decidió enviar un mail de despedida y no se le ocurrió otra cosa que poner en el asunto del e-mail: Despedida.

Un buen número de empleadas estuvieron al borde de un infarto al recibir el mail, hasta que lograron abrirlo y ver su contenido.

También es curiosa la selectividad a la hora de leer los mails. Los mails con tonterías se leen enseguida pero los importantes, aunque lleven la banderita de importancia alta, deben esperar su turno.

Esto lo utilizo para que lean mis mails. Por ejemplo, si quiero convocar una reunión sobre el proyecto X, pongo:

Asunto: Nuevo video Pamela Anderson

Contenido: De la misma forma que un video de Pamela Anderson nos reuniría alrededor de una pantalla, me gustaría reuniros alrededor de la mesa de la sala ZZZ a las YY:YY horas, para estudiar el estado del Proyecto X.

Y así se lee seguro.